A diario libramos un combate fundamental que consiste en manejar pensamientos que nos ayuden a construir mejores valores y creencias, para así tener unos aliados estratégicos que nos apoyen en el logro de metas, objetivos y sueños. Hoy, mis queridos lectores el universo vuelve a unirnos en esta maravillosa comunicación y agradezco infinitamente al Creador por esta oportunidad. En ocasiones nos preguntamos: ¿Cuál es la razón de que yo piense cosas tan negativas? ¿Será un hábito que traigo de mi infancia? ¿Podrá ser una costumbre aprendida? ¿Tal vez ocurrió en el pasado un evento que marco mi vida? Como en toda contienda, existe un enemigo a identificar. A ese enemigo lo llamaremos pensamientos negativos.
Los aliados fundamentales en esta batalla son: nuestro cerebro, el manejo de nuestras emociones, nuestra creatividad, nuestra capacidad de construir pensamientos positivos, una buena alimentación y la conexión con nuestra fuerza interior. Lo primero es ubicar al enemigo y reconocer el campo donde se mueve. Debemos tomar conciencia de cada pensamiento que cruza nuestra meta, identificando los que son negativos (autodestructivos, ofensivos y agresivos con nosotros mismos).
Querida lectora o lector, díganme con cual de estas oraciones se sienten más identificados: la acción sin visión sólo vale por un tiempo; la visión con acción puede cambiar el mundo. Por tanto, si queremos cambiar nuestro mundo y nuestros pensamientos, te sugerimos realizar las siguientes claves:
Toma nota de los recursos internos que posees y que te ayudaran a combatir el habito de pensar negativamente.
Prepara un plan de acción para luchar con cada pensamiento negativo.
Utilicemos una carga de municiones, que las traduciremos en 10 creencias que sirvan de base para nuestros pensamientos positivos. Por ejemplo: soy la imagen perfecta del Creador.
Identifiquemos todo pensamiento negativo.
Rechacemos el pensamiento negativo cuando aflore en nuestra mente, y sustituyámoslo por su forma positiva.
Establezcamos actividades por escrito que refuercen el hábito de pensar positivamente.
Comencemos la reparación emocional de ciertos eventos traumáticos ocurridos en nuestra vida. Si lo requiero, debo buscar ayuda.
Recordemos: ¡Nada es imposible! ¡La victoria esta asegurada! Sólo es cuestión de tiempo.
Aprendamos a escuchar y a comunicarnos con los demás.
Aprendamos a ver lo hermoso y positivo que hay dentro de nosotros
En estas fechas donde recordamos la amistad y el amor, hagamos del abrazo solidario, la comprensión y el amor incondicional un compromiso de vida hacia nuestros familiares y amigos. Un abrazo desde el corazón.
Dr. José Manuel Rizzo - Especialista en Medicina Alternativa y Salud Mental